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El cuerpo es un territorio en disputa

Guía interactiva ampliada · Curso 2025–2026

Cuerpos en disputa: naturaleza, mirada, poder, deseo y tecnología

Una lectura ampliada de los apuntes, las infografías, el ensayo Archivos de carne y nube y el ejercicio crítico sobre representación corporal. Cada tema incorpora desarrollo académico, voces de autoría, conexiones y reflexión personal.

Juan Vicente Ledesma de TaoroGrado en Antropología Social y Cultural · Universidad de La LagunaCoordinadora: Carmen Marina Barreto
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Mapa general

Seis movimientos para pensar el cuerpo

El programa avanza desde la crítica al esencialismo hasta la cultura-red. Entre ambos extremos, la mirada, la medicina, la raza, el arte, el deseo y la tecnología muestran que ningún cuerpo llega a la vida social sin interpretación.

El problema central

¿Cómo se fabrica un cuerpo socialmente legible?

La pregunta atraviesa los seis temas. El cuerpo se aprende, se clasifica, se desea, se disciplina y se transforma. A veces las mismas técnicas que normalizan permiten desobedecer: una prótesis puede corregir o ampliar; una imagen puede fetichizar o devolver la mirada; una plataforma puede invisibilizar y, a la vez, reunir comunidades.

El cuerpo no es la evidencia previa al análisis: es el lugar donde el poder se vuelve postura, hábito, imagen, dolor, placer y posibilidad.Hilo interpretativo de los apuntes

Cómo utilizarla

Leer, tapar y reconstruir

Cada tema incluye una entrada, conceptos, casos y una salida. Las preguntas desplegables no están pensadas para memorizar una respuesta fija, sino para reconstruir el argumento con autores, conexiones y ejemplos.

Concepto→Dispositivo→Cuerpo afectado→Agencia o resistencia

El recorrido

1

Desnaturalizar

Sexo/género, política sexual, interseccionalidad y crítica queer, posporno y decolonial.

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2

Localizar el poder

Racialización, patologización, anatomías disciplinadas, belleza y exhibición.

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3

Representar

Exotismo, biopolítica, performatividad, estéticas trans/crip y cuerpo intervenido.

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4

Sospechar de la mirada

Voyerismo, fetichismo, masculinidades, desnudo y arte feminista.

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5

Desbordar

Abyección, enfermedad, diagnósticos feminizados y tecnopolíticas del placer.

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6

Reprogramar

Cyborg, tecnologías del género, farmacopoder, algoritmos y contra-somatecas.

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Corpus de la guía

Apuntes principales

Seis temas, una síntesis transversal y materiales ampliados sobre autoras, cuerpo, colonialidad, belleza y tecnología.

Dos prácticas propias

La sospecha ante el canon en Cindy Sherman y una microetnografía digital del cuerpo-interfaz en redes sociales.

Cinco infografías

Antropología feminista, medicina y género, racialización, ensamblajes biotecnológicos y homosexualidades transculturales.

Tema 1 · Enfoques feministas y prácticas culturales embodied

Desnaturalizar el cuerpo

El punto de partida consiste en romper el salto automático entre anatomía y destino social. Género y sexualidad aparecen como sistemas históricos de clasificación, poder y legitimidad.

Para situarme

De “lo natural” a los arreglos sociales

El tema inaugura la asignatura porque desplaza la pregunta desde qué es un cuerpo hacia qué hacen las sociedades con las diferencias corporales.

ExplicarEl sistema sexo/género y la política sexual.
RelacionarGénero, raza, clase, sexualidad y posición social.
AplicarUna ética situada a investigaciones sobre deseo y cuerpo.

1.1 · Sexo, género y construcción cultural

Gayle Rubin: fabricar posiciones, deseos y jerarquías

El sistema sexo/género nombra el conjunto de disposiciones mediante las cuales una sociedad transforma la sexualidad biológica en productos de la actividad humana. Parentesco, herencia, moral y mercado matrimonial convierten diferencias anatómicas en posiciones sociales.

Tráfico de mujeres

El parentesco puede convertir a las mujeres en signos de intercambio entre linajes. La desigualdad no deriva de la anatomía, sino del arreglo social.

Política sexual

La sexualidad tiene leyes, pánicos morales y castigos propios. No debe reducirse al género, a la clase ni a la psicología.

Círculo encantado

Las prácticas se jerarquizan: algunas se protegen como amor legítimo y otras se persiguen como desviación o riesgo.

1.2 · Deseo y etnografía

El cuerpo del investigador también entra en escena

Las etnografías de María Elvira Díaz-Benítez muestran que el deseo se coreografía: iluminación, guion, maquillaje, pausas y negociación producen una gramática de lo íntimo. Observar estos espacios requiere consentimiento, límites, anonimato y atención a los afectos que atraviesan el campo.

1.3 · Interseccionalidad

No sumar opresiones: estudiar cómo se producen juntas

Angela Davis, bell hooks y Kimberlé Crenshaw permiten comprender que género, raza, clase y sexualidad no actúan como carriles independientes. Una misma institución puede sexualizar la raza y racializar el deseo, distribuyendo protección, credibilidad y castigo de manera desigual.

Análisis aditivo

Enumera discriminaciones como capas separadas. Corre el riesgo de producir una figura abstracta y universal de “mujer”.

Análisis interseccional

Estudia el mecanismo concreto que crea una posición: ley, empleo, publicidad, medicina, vigilancia o plataforma.

1.4 · Posporno, queer y decolonial

Desmontar el guion desde dentro

La crítica queer desplaza la identidad como esencia y atiende a actos, normas y estilos repetidos. El posporno convierte la representación sexual en laboratorio político: pregunta quién produce la imagen, qué cuerpos quedan fuera y cómo pueden alterarse los papeles de sujeto, objeto y espectador. La perspectiva decolonial recuerda que las categorías occidentales no viajan inocentemente.

Profundización · voces, conexiones y preguntas

Del género como aprendizaje a la política de la sexualidad

Beauvoir, Mead, Scott y Rubin

Cita para situar el giro
«No se nace mujer, llega una a serlo».
Simone de Beauvoir, formulación recogida en los apuntes.

La frase de Beauvoir abre el paso desde la biología hacia el aprendizaje social. Margaret Mead mostró que los temperamentos atribuidos a mujeres y hombres varían entre culturas; Joan W. Scott define el género como relación social y forma primaria de significar el poder. Rubin añade el engranaje material: parentesco, herencia, moral y mercado matrimonial traducen diferencias anatómicas en posiciones sociales.

Cambiar estereotipos no basta cuando permanecen intactos los tiempos de cuidado, la propiedad o la autoridad. El género se fabrica en símbolos y discursos, pero también en instituciones y recursos.

Del «quién soy» al «cómo se organiza lo legítimo»

Idea-fuerza
La sexualidad tiene su propia política: reglas, pánicos morales, incentivos y castigos.
Síntesis de los apuntes a partir de Gayle Rubin.

El círculo encantado jerarquiza prácticas según su cercanía a una sexualidad considerada buena: monógama, reproductiva, privada y estable. Díaz-Benítez permite bajar esa jerarquía al terreno: el deseo se coreografía mediante luces, guiones, pausas, límites y cuidados. Investigar estos espacios exige reconocer que el cuerpo del antropólogo también queda afectado.

La ética no se reduce al anonimato. Incluye no convertir las prácticas estigmatizadas en espectáculo ni borrar la profesionalidad y los acuerdos que sostienen la escena.

Interseccionalidad

Davis, hooks y Crenshaw
La interseccionalidad no suma opresiones: muestra cómo se fabrican juntas.
Síntesis de los apuntes.

Davis reconstruye cómo las mujeres negras fueron tratadas como fuerza de trabajo y, al mismo tiempo, como cuerpos sexualmente disponibles. hooks lleva el problema a la cultura visual: la blanquitud funciona como norma silenciosa de belleza y reconocimiento. Crenshaw explica por qué las categorías jurídicas separadas fallan ante experiencias que no pueden dividirse en racismo por un lado y sexismo por otro.

Queer, posporno y crítica poscolonial

El posporno no es simplemente «otro porno»: altera el mecanismo desde dentro mediante humor, incomodidad y pedagogía del consentimiento. La estética queer cuestiona la obligación de ser legible bajo una identidad estable. La crítica poscolonial recuerda que una retórica occidental de liberación puede transformarse en nueva frontera civilizatoria si ignora recursos, riesgos familiares, violencia estatal y condiciones locales.

Contextualizar no significa justificar discriminaciones; significa construir una crítica que reconozca dignidad sin imponer una única historia de emancipación.

Reflexión desde mis apuntes

Decir que el género es construido no significa que sea superficial ni que pueda abandonarse por una decisión individual. Lo construido puede sedimentarse en la economía, la postura, el deseo y las expectativas ajenas. Por eso necesitamos etnografía y comparación, no una receta universal.

Para el examen

Puedo comenzar desmontando el salto «anatomía = destino», introducir a Beauvoir y Mead, definir el sistema sexo/género de Rubin y cerrar con Scott: símbolos, normas, instituciones y subjetividades convierten la diferencia en poder.

Tema 2 · Geopolíticas de la sexualidad, la raza, el género y el cuerpo

Localizar el poder en la piel

Colonialismo, patriarcado y capitalismo no actúan sobre cuerpos neutros. Fabrican anatomías peligrosas, deseables, productivas, enfermas o espectaculares.

Para situarme

La geopolítica también es corporal

Las jerarquías globales se materializan en la mirada, el diagnóstico, la publicidad y la disciplina cotidiana. El cuerpo se convierte en archivo de la historia social.

ExplicarCómo raza y sexualidad se producen mutuamente.
DiscutirCuándo la salud se vuelve control estético.
AnalizarLa belleza, el músculo y la exhibición como relaciones de poder.

2.1 · Racialización de la sexualidad

Deseo, violencia y archivo colonial

Angela Davis muestra que la violencia sexual contra las mujeres negras fue constitutiva del sistema esclavista, mientras el mito del “violador negro” legitimó persecuciones y linchamientos. bell hooks amplía la crítica hacia los regímenes culturales que convierten ciertos cuerpos en exóticos, hipersexuales o permanentemente disponibles.

Archivo colonial→Estereotipo corporal→Deseo o sospecha→Protección desigual

2.2 · Curvas, grasa y patologización

La salud como idioma elegante de la norma

Naomi Wolf interpreta el mito de la belleza como un contragolpe disciplinario: cuando las mujeres conquistan derechos, la apariencia reaparece como deuda infinita. La grasa se traduce en riesgo moral, y el cuidado se mide por delgadez, juventud y piel sin textura.

Narcisismo dirigido

No es amor espontáneo por la imagen, sino entrenamiento permanente para compararse.

Tiempo y clase

Cuidarse según la norma exige dinero, descanso, productos y acceso a espacios especializados.

Deuda corporal

El ideal se desplaza cada vez que se alcanza; por eso el cuerpo siempre parece estar “en proceso”.

2.3 · Falos, músculos y anatomías de poder

El cuerpo útil se entrena y se exhibe

Foucault ayuda a comprender cómo la disciplina fabrica cuerpos dóciles y productivos. Gimnasio, deporte, clínica y publicidad ordenan posturas, fuerzas y tamaños. Marina Barreto añade que la arquitectura corporal contemporánea combina placer, consumo, identidad y control.

La musculatura no habla por sí sola: puede ser mandato viril, profesión, placer estético, disciplina, protesta o ambivalencia.Lectura transversal de Foucault y Barreto

2.4 · Exhibición y fetichización

Cuando la persona se reduce a superficie o fragmento

Fetichizar consiste en aislar una parte del cuerpo o una marca identitaria y hacerla representar a la persona completa. La visibilidad no se reparte por igual: unos cuerpos aparecen como universales y otros como nicho, mercancía o problema que debe corregirse.

Profundización · poder, historia y vida cotidiana

La geopolítica del cuerpo: quién puede mostrarse, ser deseado y recibir protección

Raza y sexualidad no van por carriles separados

Clave histórica
La sexualidad se racializa porque la raza define qué cuerpos pueden mostrarse y ser creídos; la raza se sexualiza porque el deseo legitima jerarquías raciales.
Síntesis del Tema 2 a partir de Angela Davis y bell hooks.

La modernidad colonial fabricó tipos corporales: la mujer negra hipersexualizada y despojada de honor; el varón negro convertido en amenaza; la mujer blanca protegida como propiedad moral. Estas imágenes organizaron trabajo, matrimonio, vigilancia y castigo. Hoy pueden reaparecer como exotización comercial, ausencia en campañas o moderación algorítmica desigual.

Salud, belleza y deuda infinita

Wolf y Barreto
La «salud» puede convertirse en el idioma elegante del control estético.
Síntesis conjunta de los apuntes.

Wolf describe el mito de la belleza como contragolpe disciplinario: cuando se amplían derechos, el cuerpo reaparece como proyecto inacabado. Barreto muestra cómo esa norma se materializa en una arquitectura cotidiana de piel, pelo, dieta, gimnasio, cirugía y filtros. El problema no es cuidarse, sino que el cuidado se vuelva requisito moral y la diferencia se traduzca en falta de voluntad.

Clase, edad y raza alteran qué arreglos son leídos como elegantes, excesivos o descuidados.

Foucault: cuerpos útiles y dóciles

Concepto
El poder moderno fabrica «cuerpos útiles y dóciles».
Expresión utilizada en los apuntes para relacionar disciplina, gimnasio y anatomías de poder.

Gimnasio, vestuario y competición pueden leerse como heterotopías: espacios con reglas, calendarios, pruebas y umbrales de dolor. Allí se aprende a respirar, comer, posar y cuantificar. El músculo puede certificar virilidad y autoridad, pero también pertenencia, placer o reapropiación feminista. Su significado depende del espacio y de la audiencia.

Del mostrarse al medirse

Likes, impresiones y tiempo de visionado convierten la exhibición en actividad cuantificada. A la vez, el cuerpo se fragmenta en piel, glúteos, abdomen o labios, partes que circulan separadas de la persona. bell hooks advierte que abandonar la disputa por la belleza permite que la industria recolonice el deseo. La alternativa no es negar el placer estético, sino construir formas visibles y no punitivas que no castiguen pobreza, edad, raza o discapacidad.

Preguntas desde mis apuntes

¿Cuándo «cuidarme» expresa autonomía y cuándo se convierte en obligación productiva? ¿Cómo mostrar un cuerpo sin convertirlo en mercancía? Debo observar si puedo detenerme sin culpa, quién obtiene beneficios de la insatisfacción y qué posibilidades existen fuera del canon.

Cruce de autores

Davis y hooks explican la distribución racial del valor; Wolf, la obligación estética; Barreto, las técnicas que la materializan; Foucault, los espacios y disciplinas que producen anatomías válidas.

Tema 3 · Discursos, poder y representación

Representar es ordenar

La cultura visual no se limita a mostrar diferencias. Selecciona qué cuerpos se ven, desde dónde se observan y qué relatos parecen naturales.

Para situarme

Del “otro exótico” al feed

Fotografía colonial, museo, cine y plataforma pertenecen a historias distintas, pero comparten una pregunta: quién tiene el poder de producir una imagen legible de otra persona.

ReconocerEl exotismo como una manera de mirar.
DiferenciarBiopolítica, disciplina y luchas contra-biopolíticas.
EvaluarIntervenciones corporales por agencia, mercado y efectos cotidianos.

3.1 · Guerreros, chamanes y travestis

El exotismo fija la diferencia

La antropología nació dentro de relaciones coloniales y participó en imágenes que convertían a otros pueblos en espectáculo. El exotismo no pertenece al cuerpo observado: se produce mediante encuadre, clasificación, pie de foto y repetición.

Mirada que fija

Selecciona rasgos llamativos, silencia contexto y transforma una escena en esencia cultural.

Mirada situada

Reconstruye historia, términos locales, relaciones de poder y capacidad de las personas para interpretarse.

3.2 · Biopolítica y resistencias

Administrar la vida

El poder moderno no actúa únicamente prohibiendo. Produce clasificaciones, protocolos y poblaciones. Clínicas, escuelas, cárceles, estadísticas e imágenes regulan salud, sexualidad, riesgo y productividad. Las luchas feministas y de minorías sexuales disputan esos dispositivos, a veces mediante derechos, otras mediante autocuidado, memoria, arte o reapropiación del diagnóstico.

3.3 · Performatividad y estéticas queer, trans y crip

La identidad se hace, se repite y puede desviarse

Judith Butler permite pensar el género como iteración regulada, no como expresión transparente de una esencia. Las estéticas trans y crip muestran tránsitos, prótesis, voces, apoyos y temporalidades que interrumpen el guion lineal de normalización.

Queer

Desestabiliza las categorías que presentan el deseo y el género como coherentes y naturales.

Trans

Hace visible que el cuerpo se construye mediante técnicas, relatos, sustancias y reconocimiento.

Crip

Cuestiona la obligación de capacidad, velocidad y autonomía corporal constante.

3.4 · Mi cuerpo es mi arte

Iconografía, intervención y consumo

Tatuajes, cirugía, hormonas, láser, filtros y prótesis circulan entre expresión, necesidad, mercado y normalización. Para analizarlos conviene preguntar quién decide, quién lucra, qué dolor se asume, qué reconocimiento se obtiene y qué cambia después en la vida diaria.

Deseo o malestar→Técnica→Imagen resultante→Reconocimiento→Nueva exigencia

Profundización · regímenes de visibilidad

Ver, clasificar y poner el cuerpo en escena

Mirzoeff y la fabricación del exotismo

Idea de cultura visual
Ver no es inocente: encuadres, poses y leyendas producen sentido.
Formulación recogida en los apuntes.

La fotografía colonial y el museo no encontraron cuerpos ya exóticos: fabricaron esa cualidad al seleccionar al guerrero, al chamán o a la persona de género no normativo como resumen de una cultura. Des-exotizar exige reconstruir funciones, relaciones e historia. También hay que preguntar qué ansiedad del observador satisface la imagen.

Biopolítica y resistencias

Foucault
El poder no solo prohíbe: administra la vida y produce normalidad.
Síntesis de los apuntes.

Clínicas, escuelas, seguros, leyes y apps actúan sobre conductas individuales y poblaciones. Las contra-biopolíticas aparecen como autocuidado, redes de apoyo, pedagogías del consentimiento y economías informales que sostienen vidas fuera de la norma. El caso Straightedge muestra que resistir no siempre significa exceso: el tatuaje y la disciplina pueden transformar una marca de desorden en compromiso ético.

Butler, Turner y otras temporalidades

Performatividad
La identidad no expresa una esencia previa: se hace mediante actos repetidos.
Paráfrasis de Judith Butler tal como se trabaja en los apuntes.

Las estéticas queer, trans y crip intervienen en la repetición mediante voz, prótesis, apoyos, textura y lentitud. Turner sitúa el cuerpo en el centro de la controversia moderna; Mirzoeff añade que cambiar la política sexual exige cambiar las condiciones de aparición. Incluir otros cuerpos bajo la misma pose y el mismo ritmo no transforma necesariamente el régimen.

Atkinson y el cuerpo como archivo

El tatuaje puede pasar del diagnóstico de autolesión a un proyecto del yo que afirma pertenencia y soberanía. Turner amplía la cuestión hacia cirugía, hormonas y prótesis: qué se considera necesario, quién autoriza y qué recursos hacen posible la intervención. El mercado absorbe rápidamente iconografías disidentes; por eso conviene seguir dolor, mantenimiento, deuda, satisfacción y reconocimiento después del cambio.

Reflexión metodológica

Una imagen etnográfica siempre contiene al observador, aunque no aparezca. La posición desde la que se tomó, la institución que la archiva y el público al que se dirige forman parte del dato.

Cuatro preguntas

¿Quién decide? ¿Quién lucra? ¿Quién asume el coste corporal? ¿Qué cambia realmente en la vida cotidiana? Evitan celebrar toda intervención o condenarla como falsa conciencia.

Tema 4 · Discriminación y colonización de los cuerpos

Sospechar de la mirada

El placer visual tiene historia. Cine, publicidad, arte y redes enseñan quién mira, quién actúa y quién queda detenido como imagen.

Para situarme

No miramos “a pelo”

La mirada es una práctica aprendida. Laura Mulvey, el análisis de las masculinidades y el arte feminista permiten desmontar la aparente neutralidad del encuadre.

ExplicarVoyerismo, escopofilia y fetichismo.
ObservarCómo los gestos cotidianos producen masculinidad.
InterpretarEl arte feminista como contraimagen y sospecha.

4.1 · La mirada androcéntrica

La mujer como imagen; el hombre como portador de la mirada

Mulvey mostró que el cine narrativo clásico organiza la identificación del espectador desde una posición masculina: el hombre actúa y hace avanzar el relato; la mujer interrumpe la acción para ser contemplada.

Voyerismo

Placer de mirar desde una posición de control, juicio o vigilancia. El objeto no devuelve la mirada en igualdad.

Fetichismo

Adoración de una parte o superficie que tranquiliza la ansiedad y hace olvidar a la persona completa.

4.2 · Masculinidades y performance

Chupar, escupir, masticar y tragar

La masculinidad se produce en gestos mínimos: ocupar espacio, tolerar dolor, escupir, beber, controlar la voz o convertir ciertos fluidos en signos de pertenencia. El cuerpo masculino también está regulado, aunque su disciplina suela presentarse como espontaneidad.

4.3 · Desnudo, tabú y deseo

El problema no es mostrar piel

La diferencia está en cómo se organiza el deseo. Un desnudo puede aparecer como ofrecimiento pasivo, estudio anatómico, mercancía, autorrepresentación o desafío político. La pregunta decisiva es quién controla el encuadre y para qué mirada se construye.

Del canon a la sospecha

Cindy Sherman como ejercicio de creación y pensamiento crítico

Cindy Sherman, Untitled Film Still número 21, 1978
Cindy Sherman, Untitled Film Still #21, 1978. Imagen empleada como referencia en la práctica.

La imagen funciona como un pequeño ensayo visual sobre la construcción de la feminidad. Sherman adopta personajes reconocibles del cine clásico, pero la repetición deliberada de poses y clichés revela que esas identidades son fabricadas.

Su mirada por encima del hombro mantiene una ambigüedad productiva: parece observada, aunque también controla la escena. La práctica conecta este gesto con Judy Chicago y Ana Mendieta, y presenta el cuerpo como máscara, memoria, performance y espacio político.

«La rebeldía empieza allí donde despunta la sospecha de lo que juzgamos bello.»Chantal Maillard

Profundización · mirada, gesto y autorrepresentación

El deseo se aprende en imágenes y coreografías corporales

Mulvey: una asimetría narrativa

Laura Mulvey
«La mujer como imagen, el hombre como portador de la mirada».
Subtítulo citado en los apuntes.

Mulvey no señala únicamente que el cine muestre cuerpos femeninos. Describe una organización del relato: el hombre actúa y hace avanzar la historia; la mujer detiene la acción para ser contemplada. El voyeurismo controla y juzga; el fetichismo aísla una parte y hace olvidar a la persona. Estos encuadres permanecen en la publicidad, los filtros y las plantillas de «antes/después».

Masculinidades de baja intensidad

Escupir antes de una competición, soportar un alimento desagradable o beber sin mostrar malestar pueden funcionar como pruebas de pertenencia. El gesto comunica dureza sin formular una teoría. También reparte permisos: el mismo acto puede ser leído como gracioso en un varón y como vulgar en una mujer o una persona no binaria. Clase, edad, barrio y subcultura modifican la sanción.

Pregunta etnográfica
¿Quién puede «hacer asco» sin perder respeto?
Pregunta de trabajo de los apuntes.

El desnudo y el régimen de representación

Criterio
El problema no es mostrar piel, sino cómo se organiza el deseo en la imagen.
Idea central del Tema 4.

El desnudo canónico suele ofrecerse a un espectador supuesto como masculino. Las miradas feministas, queer, trans y crip proponen autorrepresentación, consentimiento y encuadres no punitivos. En redes, la censura blanda empuja hacia una sensualidad segura: piel lisa, pose reconocible y ausencia de cicatrices, estrías o fluidos.

Sherman y la sospecha

Cindy Sherman adopta códigos del cine clásico y los repite con una distancia incómoda. La crítica surge desde dentro de la imagen: la pose se vuelve visible y el espectador debe preguntarse por su propio deseo. Barreto ayuda a leer el trabajo corporal que produce la superficie; Wolf sitúa su coste político.

Chantal Maillard
«La rebeldía empieza allí donde despunta la sospecha de lo que juzgamos bello».
Cita empleada en el ejercicio de creación y pensamiento crítico.
Reflexión desde mis apuntes

La crítica feminista no se resuelve introduciendo más mujeres en la imagen. Hay que mover la cámara, redistribuir la capacidad de mirar y permitir que el cuerpo mostrado sostenga una subjetividad que no quede agotada en su apariencia.

Aplicación

Ante una imagen puedo preguntar quién actúa, qué parte se fragmenta, qué emoción se asigna al espectador, quién controla el encuadre y si la persona representada puede devolver la mirada.

Tema 5 · Imaginarios y narrativas culturales sobre el cuerpo

Desbordar las fronteras

Fluidos, enfermedad, dolor y prótesis muestran que el cuerpo nunca permanece cerrado. La cultura decide qué desbordamientos son heroicos, vergonzosos, peligrosos o deseables.

Para situarme

Asco, culpa y placer son categorías sociales

Este tema entra en lo que el cuerpo expulsa, padece o incorpora. Lo abyecto no es una propiedad natural de la materia, sino una frontera cultural.

DistinguirSuciedad material y abyección social.
CriticarMetáforas morales de la enfermedad.
AnalizarPrótesis y objetos como redistribuidores de agencia.

5.1 · Cuerpos abyectos

Lo que sale del cuerpo perturba el orden

Sangre, orina, lágrimas, pelo o heces recuerdan que las fronteras corporal y social son porosas. Los tabúes no afectan a todos por igual: ciertas secreciones masculinas se naturalizan o celebran, mientras la menstruación y el posparto se ocultan o estilizan.

Las “políticas anales” de Javier Sáez y Sejo Carrascosa muestran cómo el lenguaje, el insulto y la oposición activo/pasivo sostienen una vigilancia desigual sobre quién puede penetrar o ser penetrado.

5.2 · El SIDA y el cuerpo infectado

Desmetaforizar para poder cuidar

Susan Sontag mostró que palabras como plaga, castigo, invasión o guerra añaden culpa al sufrimiento. El problema no es nombrar la enfermedad, sino cargar el diagnóstico de fantasías punitivas que producen secreto, vergüenza y atención tardía.

5.3 · “Enfermedades femeninas”

Cuando el dolor se interpreta como carácter

La histeria, la banalización del dolor pélvico, el cansancio crónico o ciertos trastornos alimentarios forman parte de una historia donde el sufrimiento de las mujeres se lee como exceso emocional, debilidad o incumplimiento de la vida saludable. La crítica feminista reclama validar trayectorias, escuchar síntomas y separar salud de rendimiento estético.

5.4 · Dildos, prótesis y objetos fértiles

Tecnopolíticas del placer

Arneses, juguetes, bombas de vacío, apps de fertilidad y tecnologías reproductivas no son simples accesorios. Redistribuyen capacidades para penetrar, recibir, gestar, no gestar o narrar el deseo. Su análisis debe incorporar consentimiento, cuidado, economía, acceso y representación.

Objeto→Capacidad nueva→Rol desajustado→Lectura social→Agencia o estigma

Profundización · límites, enfermedad y técnica

Lo que el cuerpo expulsa, padece o incorpora también está políticamente organizado

Abyección y políticas anales

Sáez y Carrascosa
«No todo el mundo puede hacer lo que quiera con su culo».
Idea citada en los apuntes.

Lo abyecto aparece cuando algo cruza la frontera que debía mantener el cuerpo ordenado. Sangre, pelo, orina o heces cambian de valor según contexto, género, clase y raza. Las políticas anales muestran cómo insultos y bromas convierten la penetrabilidad en pérdida de estatus y protegen la fantasía de un cuerpo masculino impenetrable.

Sontag: desmetaforizar la enfermedad

Susan Sontag
Vivimos con una «doble ciudadanía»: la del reino de los sanos y la del reino de los enfermos.
Imagen de apertura recogida en los apuntes.

Guerra, plaga, invasión y castigo convierten el diagnóstico en prueba moral. En el VIH, este lenguaje produjo secreto, atención tardía y división entre víctimas inocentes y culpables. Desmetaforizar significa hablar con precisión clínica y construir cuidados que no dependan de la respetabilidad sexual del paciente.

La medicina y el carácter femenino

La histeria, la banalización del dolor pélvico o del cansancio crónico muestran una historia donde el sufrimiento se interpreta primero como personalidad. La crítica feminista no niega la medicina: reclama escuchar trayectorias, reconocer sesgos, compartir decisiones y separar salud del mandato de ser un cuerpo productivo y estéticamente correcto.

Wolf ayuda a detectar cuándo la vida saludable se transforma en rendimiento: peso, piel y energía se convierten en indicadores morales.

Prótesis y tecnopolítica del placer

Idea-fuerza
La desigualdad no está en el acto ni en el objeto por sí solos, sino en su lectura social.
Síntesis de los apuntes.

Dildos, arneses, bombas de vacío y tecnologías reproductivas modifican capacidades y desajustan la asociación entre anatomía y papel sexual. La agencia no es automática: deben considerarse consentimiento, seguridad, coste, acceso y representación. Un objeto puede ampliar posibilidades y convertirse, al mismo tiempo, en mercancía inaccesible o fetiche.

Pregunta crítica

Cuando un fluido se vuelve asqueroso o una dolencia vergonzante, debo preguntar quién decide esa lectura y a quién se permite exhibir vulnerabilidad con orgullo, humor o reconocimiento.

Hilo del tema

Abyección, enfermedad y prótesis muestran que el cuerpo nunca es una unidad cerrada. La cultura regula sus salidas, sus fallos y sus apoyos.

Tema 6 · Cyberfeminismo y utopías tecnofeministas

Reprogramar el cuerpo

La red no elimina la materialidad: la reorganiza. Piel, hormonas, filtros, métricas, prótesis, datos y afectos se acoplan en cuerpos que pueden ser controlados y, a la vez, reinventados.

Para situarme

Del cuerpo cerrado al ensamblaje

Haraway, Braidotti, de Lauretis y Preciado permiten pensar el cuerpo como una relación cambiante entre organismo, técnica, discurso y poder.

ExplicarCyborg, posthumano y tecnologías del género.
RelacionarPornopoder, farmacopoder y somateca.
DetectarSesgos algorítmicos y rutas de fuga.

6.1 · Cyborg, new mestiza y posthumano

No hay naturaleza pura

El cyborg de Donna Haraway no es un robot futurista, sino una figura política que rompe oposiciones entre naturaleza y cultura, organismo y máquina, mujer y hombre. Rosi Braidotti prolonga este giro hacia una subjetividad relacional y nómada; Gloria Anzaldúa aporta la frontera y la new mestiza como posición que vive entre códigos sin reducirse a uno.

6.2 · Cuerpo transexual y tecnologías del género

El género se produce mediante dispositivos

Teresa de Lauretis llama tecnologías del género a los sistemas que producen sujetos: escuela, medicina, cine, familia y medios. El cuerpo trans hace especialmente visible algo que afecta a todos los cuerpos: la identidad se sostiene mediante lenguaje, reconocimiento, técnicas, tratamientos, ropa, voz y rutinas.

6.3 · Capitalismo farmacopornográfico

Imagen y molécula forman una pinza

Pornopoder

Gobierno del deseo, la visibilidad y la forma corporal mostrable.

Farmacopoder

Modulación biomolecular y afectiva mediante hormonas, fármacos, suplementos y protocolos.

Somateca

Archivo vivo de sustancias, hábitos, técnicas y dispositivos que producen corporalidad.

Laboratorio: Archivos de carne y nube

Somateca, piel y algoritmo en la fabricación contemporánea del cuerpo

El ensayo propone entender el cuerpo en redes como una interfaz técnico-afectiva compuesta por piel, cámara, filtros, métricas, hormonas, PrEP, suplementos, sueño y respiración. La investigación combina microetnografía digital y lectura crítico-visual sobre treinta piezas públicas.

Economías de la imagen

Selfies, body checks, “antes/después”, poses y formatos que hacen comparable el cuerpo.

Fármaco-bienestar

Hormonación, PrEP, nootrópicos, suplementos, sueño, respiración y wearables.

Epidermización digital

Filtros de piel y rostro, reconocimiento, sesgos raciales, edad y textura convertidas en datos.

Conceptos que deja el ensayo

Cuerpo-interfaz·Somateca conectiva·Pornopoder algorítmico·Farmacopoder conectivo·Contra-somatecas

El hallazgo central es ambivalente: la visibilidad abre agencia y comunidad, pero convierte el cuidado en trabajo cuantificado. Las contra-somatecas —glitch, estéticas trans/crip/decoloniales y pedagogías colectivas— no destruyen el sistema, aunque ensanchan lo habitable al legitimar otros ritmos y texturas.

6.4 · Cultura-red y epidermización

La piel se vuelve interfaz legible

Las plataformas distribuyen visibilidad mediante rankings, moderación, filtros y patrones de interacción. La piel ya no se observa únicamente: se detecta, suaviza, compara y clasifica. Simone Browne, Safiya Noble y Ruha Benjamin permiten leer cómo los algoritmos heredan jerarquías raciales y de género.

Captura

Comparación constante, autocuidado como obligación, vigilancia, censura blanda, acceso desigual y autoedición interminable.

Aperturas

Transiciones, placer no normativo, comunidades de cuidado, prótesis que amplían capacidades y errores que revelan la maquinaria.

Profundización · ensamblajes y utopías concretas

La red no desmaterializa el cuerpo: reorganiza sus dependencias

Haraway, Anzaldúa y Braidotti

Donna Haraway
El cyborg no es un gadget futurista: es una política de mezclas y coaliciones.
Idea-fuerza de los apuntes.

Haraway rechaza identidades puras y naturalezas incontaminadas. Anzaldúa aporta la new mestiza, que vive entre lenguas, géneros y territorios sin pedir una síntesis final. Braidotti desplaza el individuo autónomo hacia una ética de interdependencia entre humanos, tecnologías y ambientes. La pregunta deja de ser qué componente es auténtico y pasa a ser qué relaciones sostienen una vida.

Transición y tecnologías del género

de Lauretis y Butler
El género no es algo que el cuerpo simplemente expresa; se produce mediante técnicas sociales y actos reiterados.
Paráfrasis conjunta de los apuntes.

Escuela, cine, clínica, documentos y redes producen lo femenino y lo masculino. La experiencia trans reúne hormonas, voz, cirugía, ropa, trámites y redes de apoyo, haciendo visible que todas las corporalidades están tecnificadas. Los apuntes proponen entender la transición como autorización de sí y preguntan si una técnica aumenta la habitabilidad del cuerpo.

Preciado: imagen y molécula

Capitalismo farmacopornográfico
Pornopoder y farmacopoder forman una pinza: imagen deseable y modulación biomolecular se sostienen mutuamente.
Síntesis del ensayo Archivos de carne y nube.

La somateca reúne HRT, PrEP, ansiolíticos, nootrópicos, skin-care, sueño, dieta y ejercicio. Estas prácticas sostienen la presencia pública y se vuelven comparables en plataformas. Hay agencia, prevención, comunidad e ingresos, pero también autoexplotación, deuda estética y ansiedad por la constancia.

Tecnofeminismo y micro-utopías

Laboria Cuboniks
«Si la naturaleza es injusta, cámbiala».
Consigna xenofeminista citada en los apuntes.

Wajcman recuerda que la tecnología hereda los sesgos de quienes la diseñan. Browne, Benjamin y Noble muestran que los sistemas de visión no leen todas las pieles igual. Las utopías tecnofeministas se vuelven prácticas: auditorías de sesgo, subtítulos y texto alternativo, descansos visibles, transparencia de la somateca, servidores comunitarios y protocolos de consentimiento.

Dos preguntas personales

¿Qué parte de mi cuidado es salud y cuál es obligación estética? ¿Cómo medir sin que la métrica me gobierne? La respuesta depende de recursos, posibilidad de descanso y capacidad de abandonar la rutina sin perder reconocimiento.

Cierre del curso

La red no es un lugar incorpóreo. Es una infraestructura material de mirada, trabajo y deseo. Reprogramarla exige cambiar quién diseña, quién controla los datos y qué cuerpos se consideran legibles.

Síntesis transversal

Diez hilos para reconstruir la asignatura

Una hoja de ruta que conecta los seis temas sin convertirlos en compartimentos.

1. Itinerarios corporales

El cuerpo es experiencia y trayectoria: hábitos, dolor, placer, edad, trabajo, género y clase.

2. Biopoder y necropolítica

Administrar la vida implica también repartir exposición, abandono y posibilidad de duelo.

3. Modernidad colonial

Raza, género, sexualidad y clase se organizaron conjuntamente en la expansión colonial y capitalista.

4. Debate decolonial

Segato, Lugones y Oyěwùmí discuten la universalización de categorías occidentales y la colonialidad del género.

5. Poshumano y somatecas

El cuerpo es ensamblaje de organismo, técnica, sustancia, relación y ambiente.

6. Industria corporal

Belleza, deporte y bienestar convierten la transformación del cuerpo en obligación y mercado.

7. Espacios otros

Heterotopías y cuerpos utópicos muestran dónde se ensayan promesas, disciplinas y fugas.

8. Sistema sexo/género

Parentesco, moral y política sexual traducen diferencias en jerarquías y permisos.

9. Herramientas

Embodiment, reflexividad, comparación transcultural, análisis visual y etnografía digital.

10. Indicadores y cuidados

La transformación se evalúa por autonomía material, redistribución, acceso, participación y reducción de violencia.

Anexo A · Atlas conceptual

Autoras y autores para orientarse

No es una galería de nombres, sino un mapa de las preguntas que cada figura ayuda a formular.

Gayle RubinSistema sexo/género, tráfico de mujeres, política sexual y círculo encantado.
Angela DavisRaza, clase, sexualidad, esclavitud y crítica al universalismo feminista.
bell hooksMirada opositora, belleza, raza y feminismo como política transformadora.
Kimberlé CrenshawInterseccionalidad y límites de las categorías jurídicas separadas.
Michel FoucaultDisciplina, biopolítica, sexualidad, heterotopías y cuerpo utópico.
Naomi WolfMito de la belleza como contragolpe y economía política del canon.
Carmen Marina BarretoArquitectura corporal, belleza, poshumanidad y materialización del poder.
Laura MulveyMirada masculina, escopofilia, voyeurismo y fetichismo cinematográfico.
Judith ButlerPerformatividad, iteración, precariedad y subversión de la identidad.
Susan SontagMetáforas de enfermedad, estigma, doble ciudadanía y desmoralización del cuidado.
Sáez y CarrascosaPolíticas anales, lenguaje performativo y jerarquías activo/pasivo.
Donna HarawayCyborg, conocimiento situado y crítica de las fronteras naturaleza/cultura.
Rosi BraidottiSujeto posthumano, relacionalidad y devenir nómada.
Teresa de LauretisTecnologías del género y producción cultural de sujetos.
Paul B. PreciadoFarmacopornografía, somateca, pornopoder y farmacopoder.
Simone BrowneEpidermización digital, vigilancia racializada y legibilidad biométrica.
Legacy RussellGlitch como táctica feminista y rechazo de la corrección digital normativa.
María Elvira Díaz-BenítezEtnografía de sexualidades, afectación, técnica del deseo y ética situada.
Joan W. ScottGénero como relación social y forma primaria de significar el poder.
Lugones, Segato y OyěwùmíColonialidad del género, cuerpo-territorio y crítica a universalismos occidentales.
Anexo B · Para comprobar si lo tengo

Doce preguntas de desarrollo

Las respuestas desplegables ofrecen una ruta argumental. Conviene escribir primero y contrastar después.

1. Explica el sistema sexo/género de Gayle Rubin y por qué permite discutir el determinismo biológico.

Comienza definiéndolo como un conjunto de disposiciones sociales. Desarrolla parentesco, intercambio y moral sexual; diferencia género y política sexual; termina con un ejemplo institucional o digital que muestre cómo se fabrica lo “mostrable”.

2. ¿Qué aporta la interseccionalidad frente a una suma de discriminaciones?

Contrasta ambos enfoques. Utiliza a Davis, hooks y Crenshaw para mostrar que raza, género y sexualidad se producen en un mismo mecanismo. Aplica la idea a una ley, publicidad, diagnóstico o plataforma.

3. Analiza cómo la salud puede convertirse en lenguaje de control estético y moral.

Expón el mito de la belleza, la patologización de la grasa, el tiempo y la clase del autocuidado. Relaciónalo con Barreto y con la obligación contemporánea de mantener un cuerpo medible y optimizado.

4. ¿Por qué el exotismo debe entenderse como una forma de mirar?

Explica la selección de rasgos, el borrado de contexto y la fijación de la diferencia. Conecta fotografía colonial, museo y medios actuales. Cierra proponiendo una mirada situada que incorpore historia y autorrepresentación.

5. Diferencia voyeurismo y fetichismo en Laura Mulvey y aplícalos a una imagen contemporánea.

Define la mirada masculina, después distingue control/jucio y adoración del fragmento. Aplica los conceptos a publicidad, cine o redes; señala quién actúa, quién es mostrado y si la persona puede devolver la mirada.

6. ¿Cómo se produce la masculinidad en gestos y sustancias cotidianas?

Evita tratarla como identidad interna. Analiza ocupación del espacio, voz, dolor, comida, bebida, saliva y disciplina corporal. Indica qué instituciones convierten esos gestos en prueba de pertenencia.

7. Explica por qué lo abyecto es una frontera política y no una propiedad natural.

Parte de los fluidos que rompen interior/exterior. Compara la valoración de secreciones según género y contexto; añade censura algorítmica y las políticas anales como ejemplo de vigilancia desigual.

8. ¿Qué significa desmetaforizar la enfermedad según Susan Sontag?

Analiza guerra, plaga, castigo y secreto. Explica cómo estas metáforas empeoran la experiencia y el cuidado. Cierra defendiendo lenguaje preciso, atención clínica y ausencia de culpa.

9. ¿De qué manera una prótesis o un juguete sexual puede redistribuir la agencia?

Estudia capacidades, papeles activo/pasivo, consentimiento, acceso económico y representación. No idealices la tecnología: puede ampliar posibilidades y producir nuevos mercados o dependencias.

10. Compara cyborg, posthumano y tecnologías del género.

Haraway rompe fronteras, Braidotti entiende la subjetividad como relación y de Lauretis identifica dispositivos que producen género. Utiliza un ejemplo corporal que combine técnica, discurso y reconocimiento.

11. Explica el capitalismo farmacopornográfico mediante una práctica cotidiana en redes.

Articula pornopoder, farmacopoder y somateca. Observa imagen, métrica, sustancia o dispositivo y afecto. Señala dónde aparece la agencia y dónde el cuidado se transforma en trabajo o comparación.

12. ¿Qué son las contra-somatecas y qué límites tienen?

Define glitch, estéticas trans/crip/decoloniales y pedagogías de cuidado. Explica que introducen ritmos y texturas no normativas, aunque no eliminan el algoritmo ni las desigualdades de acceso.

Anexo C · Vocabulario operativo

Glosario para buscar y relacionar

Conceptos que sirven para nombrar dispositivos y prácticas concretas, no como definiciones aisladas.

AbyecciónFrontera simbólica que expulsa aquello que perturba el orden corporal y social.
BiopolíticaGestión de la vida, los cuerpos y las poblaciones mediante saberes, instituciones y normas.
Capitalismo farmacopornográficoRégimen donde convergen la gestión de la imagen deseable y la intervención biomolecular y afectiva.
Contra-somatecaTáctica o comunidad que introduce otros ritmos, texturas, apoyos y formas de cuidado.
Cuerpo-interfazSuperficie técnico-afectiva que conecta biología, cámara, filtro, audiencia, sustancias y datos.
Círculo encantadoJerarquía sexual que protege prácticas centrales y estigmatiza las situadas en los márgenes.
EmbodimentPerspectiva que entiende el cuerpo vivido como condición de experiencia y conocimiento.
EscopofiliaPlacer de mirar, organizado culturalmente mediante posiciones de sujeto y objeto.
ExotismoModo de representar la diferencia corporal como espectáculo fijo y fuera de historia.
FarmacopoderProducción y regulación de subjetividad mediante moléculas, hormonas, suplementos y protocolos.
FetichismoReducción de la persona a una parte o superficie corporal investida de deseo.
GlitchError o interrupción utilizada como táctica estética para revelar y desajustar la norma digital.
InterseccionalidadAnálisis de cómo varios ejes de poder se entrelazan en la producción de posiciones sociales.
Mito de la bellezaIdeal corporal que recompone la disciplina cuando las mujeres amplían derechos y autonomía.
PerformatividadProducción de identidad mediante repetición regulada de actos, estilos y discursos.
Policía del culoVigilancia lingüística y social que distribuye de forma desigual el valor de penetrar o ser penetrado.
PornopoderGobierno de los cuerpos mediante imágenes, visibilidad, deseo y formatos de exhibición.
Pornopoder algorítmicoJerarquización automatizada de cuerpos e imágenes mediante ranking y moderación.
Política sexualConjunto de leyes, pánicos morales y jerarquías que regulan prácticas y deseos.
Mirada masculinaOrganización visual que coloca al hombre como sujeto activo y a la mujer como imagen.
PosthumanoMarco que entiende al sujeto como relación entre organismo, técnica, ambiente y otros seres.
Sistema sexo/géneroDisposiciones sociales que transforman diferencias sexuales en posiciones, roles y jerarquías.
SomatecaArchivo vivo de técnicas, sustancias, hábitos y dispositivos que producen cuerpo.
Somateca conectivaProducción corporal en red mediante apps, fármacos, cosmética, ejercicio, métricas y afectos.
Epidermización digitalConversión de piel y rostro en superficies legibles, filtrables y clasificables por tecnología.
Tecnologías del géneroDispositivos culturales e institucionales que producen posiciones de género.
Tecnopolítica del placerRedistribución de capacidades y roles sexuales mediante objetos, prótesis y dispositivos.
VoyerismoMirada que obtiene placer desde una posición de distancia, control y juicio.
No hay términos que coincidan.
Anexo D · Guías visuales

Cinco infografías para repasar

Están integradas dentro del archivo. Pulsa sobre cualquiera para ampliarla y recorrerla con calma.

Trabajo del curso

Ensayo relacionado

Un trabajo propio de investigación vinculado a esta asignatura.

Anexo E · Bibliografía de trabajo

Obras que sostienen la guía

Selección de referencias completas presentes en el ensayo y la práctica, más los núcleos teóricos empleados en los apuntes.

Criterio bibliográficoCuando los apuntes no precisan año, editorial o edición, la guía conserva el título y lo indica expresamente en lugar de completar los datos por inferencia.

Ahmed, S. (2015). La política cultural de las emociones. UNAM.

afectos

Barreto Vargas, C. M. (2011). Transgresiones corporales, rituales de belleza y seres poshumanos. Revista Atlántida, 3, 17–33.

cuerpobelleza

Barreto Vargas, C. M. (2018). Cartografías reflexivas: género, discursos y contingencias. Revista Atlántida, 9, 9–28.

Benjamin, R. (2019). Race after technology. Polity Press.

algoritmos

Braidotti, R. (2015). Lo posthumano. Gedisa.

Browne, S. (2010). Digital epidermalization: Race, identity and biometrics. Critical Sociology, 36(1), 131–150.

Butler, J. (2007). El género en disputa. Paidós.

performatividad

Chicago, J. (1979). The Dinner Party [Instalación]. Brooklyn Museum.

Crenshaw, K. (1989). Demarginalizing the intersection of race and sex. University of Chicago Legal Forum, 1989(1), 139–167.

Davis, A. Mujeres, raza y clase. Lectura citada en los apuntes; edición no especificada.

razagénero

Deleuze, G. (1992). Postscript on the societies of control. October, 59, 3–7.

Foucault, M. (2003). Defender la sociedad. Akal.

Foucault, M. (2005). Historia de la sexualidad I: La voluntad de saber. Siglo XXI.

Haraway, D. J. (1995). Ciencia, cyborgs y mujeres. Cátedra.

Hine, C. (2004). Etnografía virtual. UOC.

hooks, b. El feminismo es para todo el mundo. Lectura citada en los apuntes; edición no especificada.

Laboria Cuboniks. Xenofeminismo: una política por la alienación. Manifiesto citado en los apuntes; edición no especificada.

Maillard, C. (2022). La mujer de pie. Galaxia Gutenberg.

Mendieta, A. (1973–1980). Silueta Series [Obra de arte].

Mulvey, L. «Placer visual y cine narrativo». Texto citado en los apuntes; datos editoriales no especificados.

Noble, S. U. (2018). Algorithms of oppression. NYU Press.

Pink, S., Horst, H., Postill, J., Hjorth, L., Lewis, T., y Tacchi, J. (2019). Etnografía digital: principios y práctica. Morata.

Preciado, P. B. (2020). Testo yonqui. Anagrama. (Obra original publicada en 2008).

Puar, J. K. (2017). The right to maim. Duke University Press.

Rubin, G. «El tráfico de mujeres» y «Reflexionando sobre el sexo». Textos citados en los apuntes; datos editoriales no especificados.

Russell, L. (2022). Feminismo glitch: un manifiesto. Holobionte.

Sáez, J., y Carrascosa, S. Por el culo. Obra citada en los apuntes; edición no especificada.

Sherman, C. (1977–1980). Untitled Film Stills [Fotografía]. Museum of Modern Art.

Sontag, S. El sida y sus metáforas. Lectura citada en los apuntes; edición no especificada.

Wolf, N. El mito de la belleza. Lectura citada en los apuntes; edición no especificada.

Zuboff, S. (2020). La era del capitalismo de la vigilancia. Paidós.

No hay referencias que coincidan.
Guía interactiva elaborada a partir de los materiales de la asignatura · Juan Vicente Ledesma de Taoro · Curso 2025–2026